Arquitectura bajo tierra en el corazón de Asia Central

Tashkent, la capital de Uzbekistán, es una ciudad vibrante que combina una fuerte herencia soviética con la tradición uzbeka y una modernidad en constante crecimiento. Sus amplias avenidas al más puro estilo soviético, las mezquitas de su marcada cultura musulmana, sus parques verdes y sus tradicionales y caóticos mercados llenos de vida, contrastan con la calma y el encanto de las estaciones de metro que se esconden bajo tierra.

El Metro de Tashkent, uno de los más sorprendentes y desconocidos del mundo, fue inaugurado en 1977, siendo el primero en Asia Central. Fue ideado tras el terremoto que asoló la ciudad en 1966 y que destruyó gran parte de la antigua ciudad, dejando a más de 300.000 personas sin hogar. Más que un sistema de transporte, el metro de Tashkent es un pequeño museo subterráneo, donde cada estación cuenta una historia a través de su arquitectura de mármol, granito y cerámica, mezclando estética soviética y motivos uzbekos.

Algunas de las estaciones más famosas son las de Kosmonavtlar, dedicada a la exploración espacial soviética, con retratos de cosmonautas, o la del poeta Alisher Navoi, que se inspira en la arquitectura de la Ruta de la Seda, con espectaculares cúpulas azules y detalles dorados. Otras estaciones están decoradas con mosaicos geométricos y colores vivos, reflejando la cultura algodonera del país, otras con columnas turquesa, con erámicas artísticas o con mármol blanco, reflejando la independencia del país. Cada estación tiene una pequeña historia que contar.

Hasta el año 2018 estuvo prohibido realizar fotografías en el suburbano por motivos de seguridad, lo que aumentó aún más el misterio del metro de Tashkent. Actualmente esta restricción ha desaparecido (estas fotos son de 2024), y recorrer sus pasillos iluminados por lámparas y mosaicos es una experiencia única para cualquier viajero. Desde luego, si visitas Tashkent, no debes olvidar bajar a su subsuelo para disfrutar de un gratificante viaje visual entre la época soviética y la tradición uzbeka.


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