Hoy se cumplen 25 años de los terribles atentados del 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center de Nueva York. Unos atentados que acabaron con la vida de miles de personas, derribaron las famosas Torres Gemelas, algunos de los edificios aledaños y golpearon otros lugares de Estados Unidos, como Washington, dejando una estela de terror que se iba a extender por todo el planeta en los años posteriores.

Homenaje de Luz durante el 11 de septiembre de 2018

Raro es que un adulto no recuerde con precisión quirúrgica qué hacía aquel día y cómo vivió aquellos acontecimientos catastróficos que iban a cambiar nuestra percepción del mundo. Aunque han pasado ya unos cuantos años, seguramente cualquiera de nosotros pueda contar, no sin cierta pasión, los detalles de dónde estába, cómo se fue enterando o cómo vivió aquellos increibles acontecimientos en directo, según se sucedía una escena de terror tras otra. Hasta que las Torres desaparecieron de la faz de la tierra y del horizonte de Nueva York.

Una imagen tras los atentados

Aquel día en primera persona

Así que, si me lo permitís, voy a contar mi propia historia, que no diferirá mucho de la de cualquier otro que vivió aquellos acontecimientos. Aquel verano de 2001 yo trabajaba realizando mediciones de radiación del terreno en la zona de Andalucía y Murcia. Aquel martes, trabajé por la mañana en los alrededores de Huércal-Overa, en Murcia, pero por la tarde tenía que volver en coche a Madrid a realizarme unas pruebas de la alergia a última hora del día. En mayo había trabajado en la zona de Jaen, plagada de olivos, y me había afectado bastante a mi alergia. Era una cita que me habían dado en julio, así que la fecha la tenía bien anotada: el 11 de septiembre.

Acababa de iniciar el viaje y quedarían unos 3 minutos para las 15:00 cuando en Radio Nacional de España ya anunciaron que una avioneta se había estrellado contra una de las Torres Gemelas, algo que inicialmente parecía anecdótico. Los acontecimientos se fueron sucediendo rápidamente y unos minutos después, incrédulo ante lo que estaban narrando en la radio, decidí parar en un bar junto a la Autopista a ver con mis propios ojos lo que estaba ocurriendo. Jamás olvidaré la cara de los presentes cuando entré en el bar. Los dos camareros y los clientes que había miraban todos boquiabiertos la televisión, sin poder quitar ojo de la misma y sin comunicarse entre ellos, como hipnotizados por lo que veían. Pedí un café y en cuanto me giré hacia la tele quedé igualmente hechizado ante las imágenes en directo de Nueva York, con las Torres echando humo y cada poco la secuencia repetida de un avión que se empotraba contra una de ellas. Unas imágenes espeluznantes que hoy en día hemos visto repetidas cientos de veces y que no dejan de sorprendernos y aterrorizarnos.

Allí mismo llamé a mi hermana, que es Arquitecto y que conocía las Torres puesto que había estado en ellas. Ella había hecho un viaje a Nueva York a mediados de los 80 con la Escuela de Arquitectura, del que posteriormente nos martirizó con un pase de cientos de diapositivas de edificios de Nueva York, entre los que sobresalían, sin ningún género de dudas, las dos fascinantes Torres del WTC. – ¿Qué va a pasar ahora con las Torres? ¿Crees que se caerán? – le pregunté. Y me contestó que no, que aguantarían sin duda, con explicaciones sobre su estructura y su buen diseño. Tras la conversación, ambos concluimos, ingenuos nosotros, que los dos edificios acabarían dañados y que habría que reconstruirlos en parte, sin intuir, ni de lejos, el triste final que les deparaba tan sólo unos minutos después.

Continué el viaje y las noticias se iban sucediendo por la radio. Los acontecimientos que empezaron mal fueron cada vez a peor y en cada ocasión que los locutores de Radio Nacional contactaban con un corresponsal en algún lugar de Estados Unidos era para dar una noticia cada vez más sorprendente y espeluznante, hasta el punto que se les podía notar la tensión (y tal vez miedo) cada vez que un corresponsal pedía paso, por lo que pudieran contar… que a esas alturas podía ser cualquier cosa, ya fuera en Nueva York, Washington o en cualquier lugar… En Londres, París o en el propio Madrid contactaban para anunciar evacuaciones de edificios oficiales y aviones que se habían visto pasar cerca de algún sitio, o de no sé dónde… No se sabía muy bien qué estaba pasando, pero entre medias atacaron el Pentágono, cayó una Torre (por unos explosivos dijeron), luego la otra, derribaron un avión… Durante unos minutos las cosas más impensables eran posibles, hasta el punto que si en ese momento llegan a contar que los extraterrestres estaban atacando el planeta entero nadie hubiera puesto en duda el relato. Con el paso de los minutos, las noticias, que en la Radio se perciben con cierta dosis de imaginación, se fueron calmando en cierto modo y ya se comenzó a hablar de atentados realizados contra Estados Unidos por un grupo terrorista cuyo nombre yo no había oido hasta ese momento. Finalmente, entre noticia y noticia llegué a Madrid y pude ver las imágenes en la televisión repetidas una y otra vez, las imágenes que hoy en día todos conocemos bien. El resto es historia.

Memorial Nacional del 11-S y piscina de la Torre Sur (2WTC)

La Zona Cero

Estuve en Nueva York por primera vez en 2008, por lo que no conocí las Torres Gemelas, unos edificios que me habían fascinado desde pequeño y que me hubiera encantado visitar. En aquel año, la conocida como «Zona Cero» era un gigantesco hueco vacío con las primeras grúas dispuestas para comenzar a construir el nuevo World Trade Center. La ciudad mantenía aún cierto aire de tristeza y la clara huella de los atentados, aunque ya comenzaba a recuperar el pulso de la normalidad.

La Zona Cero en 2008

Nueva York 25 años despues

Posteriormente he estado varias veces más en Nueva York, con la torre del One WTC y el Memorial de 11S (9/11 National Memorial) ya construidos. Nueva York es una magnífica ciudad que se ha levantado tras el golpe, ha pasado página y se ha reinventado a si misma, algo encomiable. El pueblo norteamericano, con todos sus defectos, forma una sociedad luchadora, trabajadora y admirable, sin duda una democracia ejemplar y una referencia a seguir. Las fotos de este reportaje se centran en esa zona del World Trade Center (WTC) y corresponden principalmente al año 2018, en un viaje en el que coincidió con el 11 de septiembre, casualmente también en martes. Pudimos ver las conmemoraciones de aquel año y el enorme respecto del pueblo norteamericano por todas las personas que perdieron su vida en aquel lugar durante aquella negra jornada.

Manhattan y el One WTC desde Staten Island
Memorial Nacional del 11-S
Recuerdo a familiares en el Memorial 9/11 durante el homenaje del 11 de septiembre de 2018
Homenaje a los Policias durante el 11 de septiembre
Memorial Nacional del 11-S y la Torre One WTC
Homenaje a los Bomberos
Mural de recuerdo a los 343 Bomberos fallecidos
La Torre One WTC y el World Financial Center detrás
Vista del Memorial del 11-S desde el Observatorio del One WTC, con las piscinas conmemorativas donde se ubicaban las torres
Restos de los pilares y de la cimentación de la Torre Sur en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
Memorial Nacional del 11-S, con la piscina en la ubicación de la Torre Sur (2WTC)
El World Trade Center y el World Financial Center
Vista de Manhattan desde el observatorio del One WTC
El World Financial Center, que sobrevivió con serios daños a los atentados, con el WTC detras
Memorial Nacional del 11-S en la ubicación de la Torre Norte (1WTC)
Conmemoración del 11 de septiembre
El Empire State Building en primer plano y el One WTC al fondo, desde el Rockefeller Center
Memorial Nacional del 11-S
Homenaje a Bomberos y Policías
El Puente de Brooklyn y el Empire al fondo, iluminado los colores de la bandera de EEUU
Homenaje a Bomberos y Policias
Homenaje de Luz durante el 11 de septiembre de 2018
El metro de Nueva York
Nombres de bomberos en el Memorial del 11-S
Columnas del WTC original en el Memorial y Museo 9/11
Columna de las Torres y Muro lateral de contección original en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
En el Memorial Nacional y Museo del 11-S, bajo la piscina donde de ubicaba la Torre Sur (2WTC)
La conocida como escalera de los supervivientes, ubicada entre las 2 torres
El Puente de Brooklyn con el homenaje de luz del 11-S
Homenaje a los Policias
Una columna de las Torres Gemelas
Manhattan visto desde el sur
Pilares de la cimentación de la Torre Sur en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
Bomberos durante los homanajes del 11-S
Cimentación de la Torre Sur en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
Vista del Memorial del 11-S desde el Observatorio del One WTC, con la piscina de la Torre Sur
Una imagen tras la catastrofe, en la Plaza Central del WTC
Cimentación de la Torre Sur en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
La escultura dañada de la Plaza central del WTC, the Sphere
Manhattan y el One WTC desde el Ferry a Staten Island
La cimentación de la Torre Sur en el Memorial Nacional y Museo del 11-S
El Memorial Nacional del 11-S, con la piscina en la ubicación de la Torre Norte (1WTC)
Memorial Nacional del 11-S, con la piscina en la ubicación de la Torre Sur (2WTC)
Homenaje de Luz durante el 11 de septiembre de 2018

Los atentados de 11 de septiembre de 2001 se cobraron la vida de 2.996 personas. De ellas, 2.606 fallecieron en las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York. 343 eran Bomberos y 72 policías.

El 2 de mayo de 2011 Osama Bin Laden fue capturado y ejecutado por Estados Unidos en las afueras de Abbottabad, en Pakistán. La Amenaza de terrorismo yihadista persiste hoy en día en todo el planeta.

Memorial Nacional del 11-S